EL ARPA BIRMANA


Fue necesario un devastador ciclón para que la mirada del mundo se posara  en un perdido rincón de Asia, la antigua Birmania, y  para que también nosotros, por una sencilla asociación,  recordáramos una bellísima película en blanco y negro, filmada en 1956, El arpa birmana.

LA MISIÓN DE SIMÓN WAINSTEIN


       -Tengo la misión de viajar por el mundo hasta encontrar al niño y ejecutarlo - dijo  Simón Wainstein, y me sonrió.
       Sus ojos azul claro me miraron fijamente y sentí que su mente estaba grabando la conversación. ¿Quién era ese hombre alto y desgarbado, cuyo rostro me recordaba al de León Trostky? Me había sido presentado aquella misma noche por Sonia Rabinovich, al finalizar el acto en que yo había presentado su libro “Poemas para conjurar el miedo”, en una de las salas del Centro Cultural la Casona.

DUELO EN EL CIELO DE LOS SUEÑOS


                        
El alazán de cola recortada portaba, a paso corto, un espléndido jinete. Desgastadas lloronas sujetas a las botas de potro, chiripá y poncho cubriendo la arrogancia bajo un sombrero de alta copa. Cruzado a la cintura, bajo la faja, el cuchillo cebado en la violencia.
       En el empalme de dos huellas serpenteantes se levanta el boliche, oasis para la soledad de esos hombres taciturnos que deambulan por la llanura húmeda y verdosa de la provincia de Buenos Aires.

FALSAS APARIENCIAS




      Nicandro Pereyra caminaba por una huella arenosa en Campo Toledo cuando vio a un perro al que golpeó duramente con su rebenque sin que el pobre can ni siquiera lo hubiera mirado.
       El perro, aullando de dolor, corrió rumbo al rancho donde se encontraba, trenzando un lazo de siete cuerdas, el capataz de la estancia, don Nicanor Sanjulián. Postrándose a sus pies y mostrando su cuerpo herido le pidió que hiciera justicia con el peón que lo había maltratado tan cruelmente.

EL VIAJANTE



           
El hombre conducía su moderno automóvil por la ruta 7. Eran las once de la noche: tenía hambre y bastante sueño.
        -“En el próximo pueblo –pensó- cargaré nafta y aprovecharé para comer algo liviano. Me gustaría descansar porque mañana temprano sí o sí debo estar en Córdoba”.

EL SUEÑO DEL PASTOR



        Perdidos sus ojos en la contemplación del rebaño que mansamente pastaba cerca, Omar el pastor se fue quedando dormido bajo la sombra perfumada de un lapacho y soñó que Ashpa Sumaj, la doncella bruja del monte, lo transformaba en una oveja en castigo por haberla deseado. Despertó sobresaltado y en verdad, era una blanca oveja bajo el cielo azul de Machayuay.

EL NIÑO EN EL ESPEJO


No  siempre los perversos escapan al castigo. A la antigua presunción que habita en la conciencia popular de que no todos los crímenes son descubiertos y sus responsables castigados, le cabe la excepción que justifica la regla.
Es difícil saber si al contar esta historia nos impulsa un sentido de la justicia natural, el odio o la justificación de la revancha para desear el peor de los males a los culpables, hijos de Caín. Lo cierto es que estos hechos no han surgido de la imaginación de un escritor sino de una simple noticia policial.

EL MARCAPASOS

                   
                 
        Apenas despertó de la anestesia, el torturador recordó que la joven doctora, antes de operarlo, le había preguntado: ¿No me recuerda? Por supuesto que entonces no la recordaba pero ahora, que regresaba convaleciente a su casa de campo en Ascochinga, una imagen repentina lo trasladó, veinte años atrás, al Centro de Detención de La Perla. En ese momento sonó el teléfono celular. ¿Sí? Una pausa. ¿Quién habla?

EL CURANDERO





        Encaramados sobre la ondulante falda de los cerros de Barrancas se encuentran aún los antiguos viñedos que trabajó durante su vida un hombre desconocido que hizo del servicio al prójimo un inimitable modelo de santidad.
       Su nombre ha sido reservado intencionalmente para que esa historia de renuncia y humildad se conozca sin deformación alguna y sea testimonio del modo en que el Destino lo escogió para que expresara con ejemplares actos el sentido de ciertas leyes que controlan la naturaleza de la vida humana.

DETRÁS DE LA VENTANA




Estoy terminando de cenar. Sobre la mesa, revistada de hule, juego con los significados de los simétricos dibujos. Los demás hace tiempo que acabaron de cenar y sólo yo permanezco en una de las cabeceras, masticando lentamente. Mi madre limpia los platos en la cocina y desde allí me vigila y sonríe. Le respondo con una seña de mi mano y se pone a llorar. Siempre pasa lo mismo. No tengo a nadie que me ame tan profundamente y, sin embargo, no puedo transmitirle idéntica emoción. Me pongo triste y dejo de comer.

LA LEYENDA DEL FALSO CREADOR






Cansado de la feroz desobediencia y de los constantes actos subversivos de Lucifer, el Creador dispuso que el Hijo de la Luz fuera confinado a una distante galaxia, en un sistema solar donde brillaba, como una gema azul, la floreciente Tierra.

LA NODRIZA




     Un poco más de un año tenía Ramoncito cuando se extravió en el espeso monte de Las Tunas. Una pareja de chanchos, cuyos hijos habían sido  devorados por  perros cimarrones, lo adoptó.  Al principio, ella  lo alimentaba  con la tibia leche que brotaba de sus tetas generosas; luego, el niño aprendió a engullir raíces, hierbas y frutos silvestres y se convirtió en un robusto cuadrúpedo, arisco y montaraz, en cuya mente la noche depositaba fragmentos de un lejano caserío habitado por amables espectros.

EL AJUSTE



Antonio Navarrete comprendió la parábola de la vida en su último momento,  después de  recorrer medio siglo de ignorancia y brutalidad y sobrevivir a su propia congoja espiritual.
        Buscaba a un hijo, que había abandonado antes de nacer, con un instinto despiadado y hambriento de justicia para sí mismo y para todos los hombres.

NIÑOS ESCLAVOS


         No solo en Pakistán, en la India, en Costal de Marfil y en innumerables países,  millones de niños padecen una humillante  esclavitud sino también en América, incluido nuestro país, tal como nos informan ONGs  de todo el mundo, entre ellas Save the Children.
        Trabajando en tejedurías clandestinas, en el cultivo de la papa, el algodón, el tabaco, la vid, la cebolla y en cualquier actividad en la que resulten productivos, se calcula que actualmente existen más de 400 millones de niños y niñas (muchas de ellas como domésticas y otras prostituidas) manchan el mapa del mundo con los estigmas de esta antigua trata. Pero, como del tema poco y nada se habla, podemos ver a un niño recogiendo cebollas o ajos o algodón en Mendoza, en San Juan o en el Chaco y nadie dice nada y lo poco que se sabe rara vez se publica.
        Sin embargo, no ha sido un nuevo Gandhi o un Mandela quien ha salido en su defensa sino un niño, Iqbal Masih, cuya historia contaremos brevemente.
        Cuando tenía cuatro años de edad, Iqbal fue cedido por su padre a un fabricante de alfombras a cambio de un

préstamo de 600 rupias (equivalente a 12 dólares) que necesitaba para cubrir los gastos de la boda de su hijo mayor, según ancestrales hábitos sociales y religiosos de su país, Pakistán.
        El pequeño fue obligado a realizar jornadas laborales de más de doce horas diarias durante las cuales permanecía encadenado y sometido a golpes por mínimos motivos.
        Como el padre de Iqbal no pagaba, la deuda  se fue incrementando, por lo cual debió permanecer durante varios años más en la esclavitud. Las duras condiciones laborales y la escasa alimentación afectaron su crecimiento de tal modo que a los doce años tenía la estatura de un niño de seis.
        Cuando tenía apenas diez años, en 1992, Iqbal escapó de la fábrica de alfombras y, con el apoyo del Sindicato Bhata Mazdoor Mahaz denunció ante el mundo las condiciones de esclavitud que vivían millares de niños en su país.
        El escándalo cruzó las fronteras de Pakistán. Nuestro héroe fue conocido y reconocido en todo el mundo gracias  a los medios de  comunicación y a las organizaciones que denunciaron la vergonzosa trata de niños.
        El 16 de abril de 1995, mientras Iqbal circulaba en bicicleta, fue asesinado a tiros por un grupo de sicarios a cuyos amos sería muy fácil identificar.
        Ese fatídico día es recordado desde 1998  como “Día Mundial contra la Esclavitud Infantil”.
        Hoy nos preguntamos: ¿Hemos honrado el legado de Iqbal Masih? ¿Fue la suya una lucha y una muerte en vano?
        No tengo respuestas. Solo se escuchan  las voces del silencio.

Juan Coletti

EL LATIDO DE LA TIERRA


         
“El tiempo se acortará al grado de que un año parecerá un
mes, un mes un día y un día una hora. Cuando el tiempo se
contraiga, el saber será arrebatado, habrá guerras civiles,
la avaricia caerá sobre el corazón de los hombres y  reinará el
asesinato…”

Hadiths, profecías de Mahoma (575-632)



        No debe existir una persona que en los últimos veinte años no se haya inquietado al advertir el veloz paso del tiempo. Las horas y los días, las semanas y los meses, los años y las décadas fluyen sin que  podamos hacer nada para frenar su incontrolable  aceleración.
        Aunque los relojes siguen marcando mecánicamente una duración fija de 24 horas para un día terrestre, en realidad son apenas 16 horas las que vivimos según las conclusiones de los científicos que afirman haber descubierto el origen de esta anomalía. La aceleración del tiempo subjetivo es una realidad que nos obliga a preguntarnos: ¿vivimos en realidad más años que las generaciones anteriores o simplemente duramos más biológicamente pero no existencialmente? ¿Qué mecanismos  cósmicos o planetarios están influyendo en las condiciones de vida hoy en la Tierra de un modo nunca antes registrado? ¿O es el hombre con sus modernas tecnologías el responsable de estas modificaciones?
        Hoy es unánime la certeza de que todo se inició en 1952 cuando el doctor Winfried Otto Schumann de la Universidad Tecnológica de Munich, comprobó que el  campo electro magnético que rodea la tierra (alrededor de 100 kilómetros hasta el límite con la ionosfera)   poseía  una resonancia más o menos constante de unos 7,83 hertz. (Hertz es la unidad de frecuencia del número de veces que se repite por segundo cualquier fenómeno electromagnético).
        Esta resonancia conocida hoy con el nombre de su descubridor, es una especie de marcapasos al que se ha dado en llamar “el latido de la Tierra” por cuanto  es el responsable del equilibrio de la biosfera, lugar donde se manifiestan todas las formas de vida conocidas. La mayor o menor fluctuación de un campo provoca directas perturbaciones en los demás.
        Las ondas de la Resonancia Schumann regulan nuestro reloj interno actuando sobre los estados de vigilia, el sueño y los sueños, las secreciones hormonales, los estados mentales, la estructura genética (ADN). Se estima que durante miles de años, tantos los vertebrados como el cerebro de los seres humanos ha tenido la misma frecuencia de 7,83 hertz.
        Sabemos por biólogos y cosmólogos que nuestro globo llamado Gea, Gaia, Tierra o  Gran Madre es un organismo vivo con el cual los humanos formamos una unidad única, inseparable. Como dijo Atahualpa Yupanqui en una bella metáfora: El hombre es tierra que anda.  Como nosotros el planeta vive, ama, siente porque poseemos la misma naturaleza bioeléctrica, vibramos en la misma frecuencia, tenemos un destino común al que no debemos renunciar al menos que aceptemos dejarnos caer en un abismo suicida.
        La Resonancia Schumann puede ser descripta como un sinnúmero de oleadas constantes de ondas electromagnéticas que aparentemente no son causadas por nada referido al interior, a la corteza o al centro de la Tierra sino por la actividad eléctrica de la atmósfera.
        Se ha demostrado que no podemos permanecer fuera de esa frecuencia biológica natural sin sufrir graves daños. Esto se comprobó por primera vez cuando se advirtió que los astronautas rusos y norteamericanos que viajaban al espacio exterior padecían de una serie de trastornos como dolor de cabeza, falta de coordinación, disminución de la capacidad de concentración y alteraciones del ritmo cardíaco. Se comprobó que si se los sometía a un simulador Schumann recuperaban el punto de equilibrio y su salud.
        Nuestro mundo funcionaba así hasta la década del 90 cuando empezaron a detectarse los cambios. La frecuencia vibratoria varió desde 7,83 a 11 y 12 hertz según las regiones. ¿Qué estaba sucediendo? Fue como si el corazón de la Tierra hubiera empezado a sufrir repentinas palpitaciones que antes no había padecido. Similar al síndrome de infarto en los humanos, el aumento del ritmo produce pánico, la sensación inminente de muerte, desequilibrios físicos y mentales tal como lo describe la medicina clínica.
        El descubrimiento de este cambio de frecuencia coincidió con la aparición de notables desequilibrios ecológicos: perturbaciones del clima (aumento de la temperatura), actividad volcánica creciente, mayores tensiones en los conflictos políticos y religiosos entre las naciones, aumento del comportamiento criminal de los individuos y otras consecuencias que los medios documentaron y mostraron a una sociedad desconcertada que más que globalizarse se estaría fragmentando hacia sus opuestos: las primitivas comunidades tribales.
        Volvemos a preguntar, ¿cuál es el origen de estos cambios? Una serie de investigaciones ha llegado a la conclusión de que se ha estado manipulando intencionalmente por parte del hombre estas ondas resonantes, estimulándolas hasta transformarlas en una de las armas más sofisticadas que parece surgida de la mente alucinada de un escritor de ciencia ficción.
        Sin embargo no se trata de fantasías ni de especulaciones intelectuales sino de un programa puesto en marcha por el Departamento de Defensa de los EE.UU. en el año 1990 mediante el conocido Proyecto HAARP, según sus siglas en inglés, conocido como “Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia”, instalado en la isla Gakona, en Alaska en la era de Ronald Reagan (coincidentemente la ex Unión Soviética era considerada en aquellos años como “El Imperio del Mal” del cual había que protegerse)  y la llamada  Guerra de las Galaxias, con el propósito de instalar un escudo antimisiles   para el cual se han invertido increíbles sumas de dólares hasta el 2020. Científicos y activistas de todo el mundo han venido denunciando este proyecto desde hace años aunque, como era de esperar, estas protestas han sido silenciadas y poco ha trascendido públicamente.
        Sea la misma naturaleza en su constante evolución o la intervención deliberada del hombre, lo cierto es que las consecuencias son notorias y constantes. La ciencia ha comprobado que la manipulación de la Resonancia Schumann podría intervenir en los procesos biológicos y psíquicos de potenciales enemigos.
        El ritmo vibratorio de nuestro planeta, de cuyo equilibrio depende la vida de todo cuanto existe, estaría siendo amenazado por la irresponsable manipulación del citado proyecto militar. El aumento o la disminución de la frecuencia normal del rango de 7,83 hertz puede alterar y producir desequilibrios según sean los propósitos de actuar política, militar, económicamente, etc. que podrían ser ejecutados por una determinada potencia, tales como:

·       Alterar la percepción del tiempo en seres humanos y animales.
·       Alterar los procesos químicos celulares.
·       Afectar los procesos de inmunidad.
·       Afectar el ritmo cerebral.
·       Acrecentar o disminuir los estados de conciencia.

La ionosfera, como sabemos, es un escudo que nos protege de las radiaciones mortales del Sol y del espacio exterior. Se sospecha que desde hace décadas, mediante el uso de ondas de radio de alta frecuencia se estarían taladrando agujeros en esta capa protectora con el riesgo de provocar gravísimos daños a la evolución de la Tierra y todo lo que ella contiene: nada menos que nuestra vida y el resto de las especies.
El Proyecto HAARP también conocido como “Arpa del Diablo” tiene, necesariamente, sus defensores quienes alegran que el mismo solo pretende  obtener ventajas de carácter científico y geofísico aunque sus detractores afirman que ese programa ya ha producido consecuencias catastróficas irreversibles.
Se puede considerar este proyecto como un “calefactor” de la alta atmósfera que ha provocado una tremenda ionización como consecuencia del  “efecto-espejo” al rebotar en la ionosfera. Posibles efectos denunciados: huracán  Katrina, recientes terremotos en Chile, Japón y China, tsunami de Indonesia. ¿Realidad o ciencia ficción?
        Aunque la opinión pública lo desconoce, estos experimentos  se iniciaron en las primeras décadas del siglo XX por el físico húngaro Nikola Tesla mediante la emisión de energía en la atmósfera. Tesla, contemporáneo y adversario de Edison y Marconi, entre otros cientos de inventos que patentó o que le robaron, logró la transmisión a grandes distancias de energía inalámbrica, es decir sin el uso de un medio físico. De los experimentos de Tesla de transmitir ondas electromagnéticas que logren reflejarse en la ionosfera y alcanzar grandes distancias es el origen, parece, del Proyecto HAARP. Justamente, aunque  el físico  húngaro fue denostado y murió en la pobreza, muchos de sus descubrimientos están siendo empleados para modificar el clima bombardeando la atmósfera con rayos de alta frecuencia que nos están afectando de manera dramática y comprobable.
        Potencialmente se podría desestabilizar economías regionales a través de alteraciones climáticas a un costo mínimo y sin ningún tipo de compromiso militar o político. Por ejemplo, se ha detectado en la atmósfera la presencia de sal de bario, una sustancia altamente tóxica y absorbedora de humedad (retiene hasta 7 veces su peso) con cuya diseminación se podrían producir grandes sequías.
Si es público y reconocido que el Proyecto HAARP ha sido puesto en ejecución y es subvencionado por organismos oficiales de EE.UU.,  ¿podrían éstos eludir su responsabilidad en caso de sequías, inundaciones, terremotos o temporales en regiones o países adversos a sus intereses, a su política intervencionista como se sospecha que ya ha sucedido  en diversos lugares del mundo?
Sobre las posibilidades de modificar la frecuencia Schumann con lo que esto puede significar, rozamos los límites de ciertas teorías que pululan en los círculos de la ciencia,  el esoterismo y la más pura imaginación a los que los académicos rechazan por carecer de sustento y rigor científico.
Aun prescindiendo de estas contradictorias elucubraciones, entre afirmaciones y rechazos, podemos aceptar que desconocemos las causas pero no los efectos, las sorprendentes consecuencias  de estos cambios  producidos por la evolución cósmica o por obra y responsabilidad humana, ¿quién podía asegurarlo y demostrarlo?
Diferentes estudios sobre la estabilidad  terrestre sugieren que el norte magnético  se está desplazando. Uno de los efectos de este fenómeno sería la alteración en la percepción del tiempo. Si la frecuencia magnética se ha elevado de 7,83 a extremos de 11 ó 12 hertz, significa una evidente alteración del ritmo de la vida. Está bien, aceptemos que descocemos las verdaderas causas, pero ¿quién podría explicar la desorientación que experimentan las ballenas, orcas y pingüinos, las aves y mariposas migrantes que pierden su rumbo y encallan o mueren porque han perdido la orientación magnética que los ha guiado por cientos de miles de años?
Cuando el organismo humano está siendo excitado de manera inédita, ¿quién podría conocer el origen del aumento de la violencia criminal, familiar y social, la homofobia cuyas cifras diarias equivalen a las bajas en una guerra permanente? Quienes han visto el documental de Michael Moore, “Bowling for Columbine” se habrán estremecido ante semejante oleada de ira y muertes en el país que es considerado el paradigma de la democracia y el progreso.
        Como no tenemos respuestas solo nos queda por último exponer otros interrogantes. ¿Cómo ha sido posible que cientos de famosos economistas, incluyendo varios premios Nobel no hayan advertido a tiempo el tsunami financiero, la catástrofe originada por la enfermiza voracidad por la riqueza  que ha afectado a las economías del planeta en su totalidad?
        ¿Será posible que la prepotencia y la altanería militar hayan diseñado un Proyecto HAARP tan eficiente y peligroso que en algún momento, como en la metáfora del aprendiz de hechicero, vuelva  sus poderes contra su creador?
        Dejemos trabajando a los científicos y políticos, a los estrategas internacionalistas, a los ecologistas y humanistas y también a los visionarios y profetas, a los que están convencidos de que nos encontramos  en las vísperas del “fin de los tiempos” anunciados por las Profecías Mayas para el 2012, a los auscultadotes del futuro que predicen el ingreso a la cuarta dimensión, a los astrólogos que nos hablan de la Era de Acuario, justamente ahora, cuando se están licuando los polos que podrían obligar a modificar el nombre de nuestro planeta que ya no se llamaría Tierra sino  Planeta Agua.
        Como ha sido  desde su origen el lenguaje, la imaginación, la poesía y el arte, nos dicen que la vida es más poderosa que la muerte, que la Tierra y el Hombre, vibrando en la misma frecuencia electromagnética, no sólo sobrevivirán a los cambios sino que unidos ingresarán a un nuevo tiempo, justamente cuando llegue “el fin de los tiempos”.


Juan Coletti