Pienso el acto de crear como una
continua fiesta de la vida del Universo en perpetua regeneración. Toda nace,
persevera y se transforma para continuar mutando en infinitas variaciones.
La escuela y la cultura, como centro y
motivación del aprendizaje humano, están expuestos a las mismas leyes que rigen
todo organismo vivo y, en consecuencia, las exigencias para sobrevivir implican
un acto continuo de esfuerzo, invención,
iniciativa, imaginación y desplazamiento hacia el centro de búsqueda de la
excelencia.














